Primer aniversario del restaurante Sergi de Meià

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Por Ignacio Arnés

Este restaurante de Barcelona, que lleva el mismo nombre de su chef y propietario y que se caracteriza por una cocina catalana de proximidad, cumple el 20 de junio su primer año de apertura y cumplimiento del compromiso de ser portador del estandarte del slow food en la ciudad condal. En su interior existen dos estancias bien diferenciadas: una con mesas comunales y otra para comensales que sienta en tradicionales mesas, hasta 46 plazas en total.

Sergi practica la cocina catalana evolucionada: recetarios antiguos puestos al día y enriquecidos con nuevas técnicas; reinventa las recetas de siempre, reivindica con fervor el valor de la cocina tradicional catalana y hace una defensa “sin complejos, sin buscar otros atributos, valorando qué hemos hecho y qué somos”, señala el propio Sergi.

Así pues ,la carta del restaurante Sergi de Meià sumerge al comensal en un recetario tradicional puesto al día, re-versionando platos como un arroz de mar, un suquet de pescado o un pollo asado a la catalana. Son platos muy solicitados también el cordero crujiente con patata, ajo y romero, la ternera lacada con setas y verduras o el pescado de lonja con cebolla violeta y brotes. En cuanto a los postres, se puede degustar el canelón de queso azul, nueces, fruta y yogur y el chocolate Jolonch con turrón de Agramunt, entre otros.

La oferta gastronómica incluye desayunos de tenedor (butifarra, morro y callos, croquetas, sardinas en escabeche, piés de cerdo, brécol y judías, etc), cocinados por la madre del chef Adelaida Castells.Cada mediodía, de martes a viernes, ofrece un menú de 21,50 €, y el
resto de días carta con un precio medio de 50€.

esmorzars de forquilla

100% proximidad y ‘slow food’

De Meià habla maravillas de sus proveedores: una treintena de ganaderos, payeses como los del Maresme, pescadores o buscadores de setas catalanes que le proveen de los mejores productos de temporada, cumpliendo con la filosofía Km 0, ya que más del 60 % de los productos crecen a un máximo de 100 km a la redonda, en cultivos y producciones pequeñas que no utilizan transgénicos , mientras que para las especies, azúcares o chocolates, elige proveedores de comercio justo y ecológicos.

De Meiá está también comprometido con la recuperación de productos autóctonos olvidados: desde un queso artesanal a olivas de árboles milenarios. El chef se se suma a la filosofía slow food, que resume como “bueno, limpio y justo”, lo que implica un compromiso claro con el medio ambiente y con los conceptos de justicia social en toda la cadena alimentaria, ya que se trata de primar los productos locales, incentivar la compra al pequeño productor a un precio justo, reducir la emisión de CO2 y aplicar medidas medioambientales sostenibles.

Sergi De Meià, el eco-chef

Sergi de Meià nació en Esplugues hace 33 años, pero se siente hijo de Vilanova de Meià (Lleida), donde pasó veranos durante su infancia. Desde pequeño, vivió la cocina de cerca y se crió entre los fogones del restaurante familiar, regentado por su madre en Esplugues (Barcelona), y con los abuelos de Vilanova de Meià, que le enseñaron el amor por la tierra y sus productos.

Antes de abordar su proyecto empresarial y durante 6 años, Sergi dirigió la cocina del Monvínic de Barcelona, considerado uno de los mejores restaurantes de vino del mundo. En 2009 recibió el Premio Nacional al Cocinero Joven del Año de la Academia Catalana de Gastronomía y en 2013 el premio Km 0-Slow Food. Para él, no obstante, el mejor premio es “la cara de satisfacción y felicidad del comensal cuando se marcha por la puerta”, lo cual supone que ha contado con la estratégica alianza de los proveedores locales que, mediante la empatía que les transmite, hace que sus productos se traslade también a ellos.

Recientemente Sergi de Meiá ha asumido otro reto: asesorar las cocinas de terceros, empezando con la de un hotel en el Pla del l´Estany. Muchas felicidades, Sergi!

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