Food Design y Francesca Zampollo: el diseño de recuerdos a través de la comida

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Por Cristina Castellanos

Francesca Zampollo es una diseñadora italiana de alimentos que vive en Nueva Zelanda, así como investigadora y consultora, y es doctora en la teoría del diseño sobre comida. Fundó la Sociedad Internacional de Food Design y creó la primera revista sobre este tema, International Journal of Food Design.

Definir el concepto de Food Design no es fácil, y algo que Francesca ha encontrado en su investigación es que las personas con diferentes experiencias y culturas proporcionan diferentes definiciones: “Cuando investigué en Internet sobre el diseño en alimentos, tuve una gran mezcla de respuestas, desde una silla moderna a unos profiteroles, todos en la misma página, y todo ello bajo el nombre de food design. Estos ejemplos forman parte de diferentes disciplinas del diseño, así que comencé a buscar esos orígenes”.

A pesar de la complejidad y la ambigüedad del tema, Francesca ha tratado de definir lo que es:
Diseño+ Pensamiento+ Innovación+ atención al diseño= Food Design.
A través de su análisis, ha definido seis subdisciplinas del Food Design:

    – Diseño sobre la comida: donde la comida sirve como inspiración para la creación de objetos que no son comestibles, pero están claramente influenciados por los alimentos.
    – Diseño con alimentos: cuando los cocineros y científicos de los alimentos crean nuevos sabores y texturas, e incluye desde la cocina molecular hasta hamburguesas creadas en un laboratorio. Aquí la disciplina de fondo es generalmente Arte Culinario y Ciencias de la Alimentación.
    – Diseño para alimentos: implica productos diseñados para alimentos, para cocinar, cortar, transportar, etc. Desafortunadamente, Francesca piensa que existen muchos ejemplos en este campo de diseño inútil, y nos plantea la cuestión de qué aportación o mejora nos ofrecen estos productos. Esto hace que muchos consumidores crean que el diseño no es útil, cuando no es así. Francesca opina que los diseñadores deben ayudar a crear un mundo mejor, en lugar de crear un mundo lleno de cosas que en algún momento, inevitablemente se onvertirán en aún más basura.Por eso está trabajando en un proyecto de investigación llamado “En busca de alimentos significativos”. “El diseño por sí solo no garantiza un resultado exitoso. Algunos productos terminan por no ser utilizados, y a veces, un muy buen diseño pasa desapercibido”, comenta Francesca.
    – Diseño de espacios para comida o diseño de interiores para la alimentación, implica diseñar el entorno donde comer y/o cocinar. Aquí la disciplina de fondo es generalmente Diseño de Interiores o Arquitectura.
    – Diseño de alimentos: incluye productos comestibles que se producen industrialmente como pastas o papatas fritas. La disciplina de fondo puede ser el diseño de productos, diseño industrial, y con frecuencia la ingeniería de alimentos.
    – Diseño de la comida: implica el diseño de una situación en la que se come, lo que significa el diseño de todos los aspectos que influyen en la experiencia de comer. Aquí, se diseña la experiencia. Es lo que normalmente los restaurantes hacen, no piensan en la comida, sino también en el ambiente (que incluye música, luz, mesas, cubiertos, etc.) y los diferentes aspectos del servicio.

Food design

Francesca ha organizado la primera conferencia académica sobre Food Design en Londres en 2012, y ahora está organizando la segunda en Nueva York. No es una mujer que puede categorizar en una sola profesión: al igual que el diseño de alimentos, la definición de dónde empieza y termina su trabajo, es difusa. Ella es una apasionada de Food Design Thinking, es decir, los procesos de creación de nuevas ideas sobre la comida y gastronomía. Su trabajo combina la teoría, la investigación, el arte y el diseño. Para Francesca, un alimento consigue ser significativo para las personas cuando crea una fuerte emoción, y luego se convierte en un recuerdo para esa persona. En el momento en que una comida es memorable, se vuelve significativa.

Cuando comemos, experimentamos la comida con los sentidos y se generan emociones, que se combinan con los significados. “La comida es efímera, desaparece, no perdura. Una silla puede durar hasta cincuenta años, pero la comida está destinada a desaparecer. En el Food Design no estamos diseñando productos, estamos diseñando recuerdos. Nuestras creaciones sólo existen físicamente por unos momentos, pero se convierten en atemporales en la mente de la gente “, manifiesta Francesca.

Es dificil que una sola persona abarque la diversidad de conocimientos que forman parte del Food Design, por lo que es una disciplina que se debe trabajar con un equipo de personas multidisciplinar: científicos, artistas, psicólogos, fotógrafos, historiadores y cocineros.

Links de interés:
fooddesign2015.com
insearchofmeaningfulfood.wordpress.com

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